lunes, enero 16, 2006

Lunes otra vez

Los lunes siempre son los mismos, pero los “Lunes” casi siempre no. Es decir, los lunes de la semana vienen y van con las horas y los minutos, pero los “lunes” de la memoria varían según la época y lo que se haya vivido en ella.
Por ejemplo, este lunes en que tengo que mandar mil curriculums para trabajar en algo relacionado a lo mío, no tiene nada que ver con aquel lunes del colegio donde estaba aburridísimo esperando que comiencen las clases y nada que ver tampoco con el lunes de mis 18 años donde no existía más que viajar, estar en mil campamentos y conocer a muchas personas.
Cada lunes se parece, eso no cabe duda (por eso de que el día domingo fue uno de esos días tranquilos y el lunes ya haces algo) pero nunca un lunes podrá igualarse a otro.
Los recuerdos marcan el día.
Hoy que es lunes, mi peinado esta un poquito más pegado a la derecha que el lunes anterior. Eso por lo menos es un gran cambio.

domingo, enero 15, 2006

Despertar un Domingo

Despertar un domingo y recordar, solo recordar todo lo que hiciste el día anterior y las personas con quien hablaste. Levantarte a cualquier hora y ver que ya no hay nadie en casa, todos salieron y tu recién estás de pie. ¿no es maravilloso?. Saber que el domingo no tienes que trabajar y que lo único que puedes hacer es ver la computadora, la televisión y conversar con alguna persona a quien aprecies mucho.
Despertar un domingo, en perfecta calma, después de haber bailado y cantando tanto anoche. Tus risas ya no tenían forma de parar y tus piernas se cansaron.
Pero eso fue ayer, porque hoy todo está muy tranquilo.
A veces, los domingos se transforman en momentos mágicos y hay que saber disfrutarlos mientras podamos.
En la vida cada día nos da una nueva enseñanza, pero el domingo…
el maravilloso domingo después de la resaca, es lo más delicioso que puede existir.
Joan Manuel Flórez Estrada

jueves, enero 05, 2006

A los amigos

Cuando nos toca hablar de amigos, nos toca remontarnos al momento en que alguien valoró por primera vez tus palabras y las hizo tan suyas que creíste que siempre le pertenecieron. Los amigos…son aquella acuarela de sentimientos que te unen y te hacen más agradecido. Es el mar en calma y la tormenta, es todo aquello que nunca podrás dejar porque llego a ti para quedarse para siempre. Un amigo no te dice las cosas que quieres escuchar sino las que te molestan, las que nunca aceptarías que salgan de ti mismo, aquellas que te pueden herir pero a la vez te curan.Las heridas del alma… que se curan con una buena conversación de algún amigo y las penas que se suavizan con sus sonrisas y sus ánimos. Mucho se ha hablado de la amistad, pero no existe nada que pueda resumir ese sentimiento, ya que la amistad es sentir no mentir, la amistad se expresa con los hechos y no con las palabras, un amigo no valora cuanto tienes sino cuanto vales, ve más allá de lo que los otros ven de ti, sabe lo que necesitas y te da lo que no le pides. Un amigo cruza la barrera del conformismo y te hace diferente, te hace especial. Amar a un amigo es como amar tu corazón. Late contigo en todo momento y te da vida. Los amigos nos marcan la ruta y nos ayudan a cargar las experiencias en el diario andar con más calma.Con un amigo puedes llorar y puedes reír, puedes pasar por penas y alegrías, pero más allá de todo siempre está presente para consolarte y hacerte más importante de lo que uno cree que es…Quien diga que no tiene algún amigo no ha vivido, quien diga que no quiere a alguien no es humano. Muchos han cantado a los amigos, muchos han hecho poesías a ellos, pero siempre, decir amigo, abarcará mucho más que todo, mucho más que uno mismo...Este escrito, se lo dedico fraternalmente a todos mis amigos

Joan Manuel Flórez Estrada

BELLEZA VS. FEALDAD


(Si quieres conocer más visita en youtube mi canal: MENTE MOCHILERA y SUSCRÍBETE)

¿Y que es la fealdad?, sino aquello que nosotros queremos ver feo, aquello que no nos satisface ni nos llena. Ser feo es ir en contra de lo que cada uno considera armónico, aquello que considera que es belleza,
¿Y que es la belleza? Sino, únicamente todo lo que nos hace sentir satisfechos tanto física como espiritualmente. No sólo la belleza es superficial sino también interior, y aquella belleza es la más grande que puede existir. Una belleza de esa índole desplaza cualquier fealdad del alma o alguna belleza que se puede considera exterior. La belleza interior se cultiva con el tiempo, la belleza exterior se destruye con el tiempo. La belleza interior exterioriza los sentimientos y hace que cada persona irradie una energía especial. Por eso ¿Cuándo realmente decimos que alguien es feo? Será necesariamente porque tiene algún defecto físico o quizás porque guarda en su interior algo que no es agradable. Cuantas mujeres bellas se quedan solas para siempre, viendo marchitar sus mejores años, esperando a alguien físicamente perfecto y cuantas que se dicen feas tienen tantos pretendientes. Y lo mismo es con los hombres.
El esteriotipo humano es tan grande que puede hacer que las personas dejemos pasar almas bellas por tratar de capturar caparazones supuestamente bellos. ¿de que me sirve ser bello por fuera si por dentro estoy apagado, no tengo vida, no puedo irradiar felicidad? ¿De que me sirve tantas cirugías y cambios faciales si al final la piel envejece y terminamos durmiendo para siempre en un cuadrado de 2x2 metros. Y que pasaría si nuestra supuesta belleza física desaparece con algún accidente. Es así que podemos decir que la bella exterior es tan fugaz como un bello día de sol, es impredecible.Aunque claro, el ser humano siempre tan contradictorio se enamora de los imposibles y hace de la belleza una pieza de marketing, algo que deslumbra por fuera pero que quizás por dentro es marchito. La belleza exterior es algo cultural, la misma belleza no es igual en Perú que en china, pero la belleza interior siempre será universal y no existe ninguna barrera ni estereotipo que la pueda encapsular. La belleza interior es tan avasalladora que puede hacer de la persona con más defectos físicos la más atractiva para toda la vida. Por eso ¿Qué es la fealdad?, sino simplemente aquello que marchita el alma y que se expresa en el exterior… aunque seas la persona con mejores rasgos que un ángel.
Joan Manuel Flórez Estrada

miércoles, enero 04, 2006

Ey Sabina..habías estado en la noche en Lima...


La primera vez que escuché a Sabina fue gracias a mi amigo José Luis Sampere, gran compañero de trabajo que conocí en la recordadísima agencia Akme, donde yo era redactor creativo Junior y donde aparte de leer muchos libros de publicidad aprendí un poco más de la vida.
Y claro, creo que todo ese ambiente tan artista fue propicio para que entre a talar Joaquín Sabina con sus versos explosivos y bien pensados y pronto, entre los pensamientos de una juventud a prueba de balas y mil borracheras interminables ya le estuviera agradeciendo mucho a José Luis en el bar de la esquina, porque “amigo este Sabina si que escribe bien”, y José Luis, después de una caja de cervezas ya me estaba cantando “¿Quién me ha robado el mes de abril?” mientras veíamos la posada del fracaso donde no hay ventana ni ascensor… Y así iban transitando las melodías y las letras de Joaquín Sabina desde la mañana hasta la noche por nuestras mentes, gracias a lo cual pude inspirarme para escribir mil cosas y destruirme la vida “muriendo contigo si te matas y matándome si te mueres” con alguna chica que osaba rondar mi mente por esos tiempos…
Y aunque esta mañana me dijeron que el fin de año, mientras yo bailaba de lo lindo en la noche barranco recibiendo el 2006, haciendo trencito y todo, el estaba en la barra observándonos y riéndose, no me quedo otra que buscar a mil amigos para ver si era verdad, pero ya nadie más me lo volvió a confirmar.
“No mientas dijo el mentiroso”, pero lo cierto es que nunca mentí cuando un día me volví fanático de Sabina y decidí escuchar cada nuevo disco que sacaba a la venta.
Este escrito va dedicado de "tripas corazón" a Joaquín Sabina…
Joan Manuel Flórez Estrada

martes, enero 03, 2006

Una vieja canción

Y te manda a la lona con gancho al corazón una vieja canción pasada de moda…
Y así como toda en la vida, hay canciones que marcan parte de tus vivencias, de tus alegrías y tristezas. Una canción puede ser aquel ancla que te lleva nuevamente a las profundidades de los recuerdos y puede hacer que evoques mil cosas que quizás sin esa canción nunca te acordarías.
A veces pensamos que las canciones pasan de moda, pero solo el hecho de escuchar nuevamente una de casualidad te abre mil puertas del alma, mil vivencias, y mil gratitudes a la vida que te permitió pasar por tantas cosas y seguir vivo.
La canciones, aunque parezcan algo pasajero, te marcan la sangre con el fuego de las vivencias y te hacen parte del sendero. Todo ser humano tiene una canción marcada en el corazón, todos somos parte de la música del tiempo.
Las canciones, que se dicen pasadas de moda, son actuales siempre y en el sillón de tu casa, como frente al computador puede hacer de ti un viajero en primera clase de los túneles imborrables del corazón.
Por una vieja canción yo regrese a mis años de adolescente en tres segundos…
Ya que una canción, más allá de todo, es la propia vida.

Joan manuel Flórez Estrada

CRECER


Querámoslo o no siempre nos toca crecer, y dejar en el pasado un momento de vida que nos marco y nos lleno de alegrías y tristezas. Abrimos los álbumes de fotos antiguos y nos vemos más jóvenes, en situaciones que ahora nos resultan extrañas, cosas que no volveríamos a hacer…o quizás si y son parte tan arraigada en nuestra alma que desearíamos nunca haber dejado que se nos pase el tiempo, nunca haber crecido…
Pero lo hicimos porque tenía que darse así la vida, y en ese transcurrir casi invisible en el que vamos asimilando nuevas experiencias y nos vamos volviendo lo que somos ahora, dejamos en el camino regalos que son parte de un presente que se convirtió en recuerdo. Las arrugas aparecerán, la familia aumentará, las convicciones serán otras, las metas también, pero lo que nunca podrá borrarse de nosotros son esos recuerdos que aparecen vivos cuando cerramos los ojos.
Los recuerdos son el alimento del crecer, y el crecer es el sendero de la vida.
Sino crecemos no seguimos aprendiendo.
A veces podemos desear que todo nunca se termine, pero también, descubrimos que crecer es tan normal como aprender a disfrutar de los momentos, aprender a disfrutar la vida.
Querámoslo o no, nuestra alma, por más que el cuerpo se deteriore, mantendrá ese niño que nunca se olvida de los momentos en que no existía más que vivir de las fantasías, sin pensar siquiera que todo algún día tendría que seguir su curso.

…Y así, seguimos creciendo en la vida…así seguimos aprendiendo...
Joan manuel Flórez Estrada

domingo, enero 01, 2006

Siempre la vida


Siempre, llegar a un nuevo año es recomenzar un camino que ya se venía transitando con baches y cosas pendientes que están archivadas en nuestra maleta de viaje que es la vida.
¿Y que es la vida?, sino este momento, el instante en que nuestro corazón nos indica que debemos aprovechar los segundos que no son eternos, sino que se van como las olas del mar, los atardeceres, los bailes y tantas risas y cosas locas que hacemos para sabernos vivos y llenos de cariño y dispuestos a dar amor a las personas que más apreciamos. Ayer, caminando por las calles de la vida, disfrute un bello atardecer con mis amigos en la playa el Silencio, donde tomamos y nos reímos mucho hasta que anocheció y nos subimos a un carro que nos regreso a Lima.
Aquí, entre mil propuestas que se nos venían de forma espontánea, decidimos pasar año nuevo 2006 en barranco, en un lugar al que no iba hace años, donde bailamos y bailamos muchísimo y nos sentimos más unidos que nunca a la gente que al igual que nosotros, dejaba un año cargado de experiencias y se enfrentaba a un nuevo sendero. Nadie, en este recorrido, nos garantiza que las cosas nos irán mejor, pero en el simple hecho de tener “esperanza” se resume todo. La esperanza es la que nos lleva a querer hacer mejor lo que no se hizo el año anterior. Luego, ya de mañana, el Medieval, local del enamorado de mi querida amiga Nataly nos recibió con mil abrazos más, hasta que dieron las diez a.m. de hoy, tiempo en el que regresamos a nuestras casitas a descansar.
Lejos de pensar en la utopía de la perfección de un camino, están los deseos de seguir adelante con alegrías y frustraciones, nada más, lo otro es resignarse a todo y eso no es conveniente nunca,
Vivir “la vida”, no importa en que situación nos encontremos, es lo único que nos hará felices. No existe nada más
¡Feliz año 2006!

viernes, diciembre 23, 2005

Los archivos del tiempo

Hoy me tocó resolver fríamente, después de varios años de dejarlo aplazado y en vista que los cambios ya no podían echarse para atrás, la cosa más triste de toda mi vida: el desaparecer para siempre los libros y cuadernos que guardaba en bolsas antiguas en el segundo piso de mi casa, de mis años de infancia y adolescencia. Lleno de valor y cansado de que los papeles inundaran el patio del segundo piso, resolví subir y darle de baja a todos los cuadernos y libros antiguos que ya no servían y que estaban ocupando un rincón importante de mi casa, donde se podría colocar otras cosas como herramientas de trabajo y algunos juguetes que sobraban.

Sin cargo de conciencia, jalé una silla al costado de aquella repisa llena de bolsas antiguas, archivadores, y radios viejas, y sin perder tiempo empecé a ver cuaderno por cuaderno y libro por libro que apolillado iba llegando a mis manos. En ese trayecto al pasado, me pude transportar a mis años de niñez, donde recién aprendía a escribir, observando mi caligrafía espantosa y las repeticiones de palabras que me obligaba a escribir mi profesora de inicial. Tomé el cuaderno y sin mayor atadura lo destroce enviándolo rápidamente al tacho de basura. De igual modo levanté mis cuadernos de primer grado de primaria, los de secundaria, los libritos que me sirvieron para aprender a escribir, los chistes que leía de pequeño y por un momento me sentí aquel niño que jugaba con todo y que le daba vida a los muñecos que tenía al frente, por un momento me olvidé que ya tenía 28 años y me encontré frente a todas las cosas que me vieron sentirme vivo cuando yo era más joven. Los cuadernos, los libros, la letra fea, las hojas amarillentas, la cinta adhesiva amarilla, y el olor ha guardado, hicieron de mi aquel hombre ya, victima del tiempo y de la violencia de las horas, como diría cesar vallejo.

Rompí, elimine las caratulas de mis cuadernos, arrugué, y pronto le di fin a mil años de niñez, a mil años más de sueños, ya que con aquellos cuadernos se fueron los lonches a las 6pm en mi casa de Miraflores, mi madre mas joven que venía de algún viaje, mi papá tocando guitarra, mi hermano fanático del fútbol, mis historietas, mis juegos en el barrio, las salidas de excursión, las propinas, las series, los dibujos, y tantas cosas que pueden evocar unos papeles viejos, que ya son parte de lo que ayudo a uno a ser lo que es.

Sin perder tiempo, fui llenando dos grandes bolsas negras repletas de todos mis recuerdos, dos bolsas que se llevaban parte de lo que fui y de lo que seré, porque cada cosa que eché era mi sangre y las alegrías que nunca más regresarían, pero que se llevan muy adentro.

Anocheció en aquel patio del segundo piso, el airecito hizo su aparición y ya se me hacía tarde para ir a mis clases de teatro. Cansado, y con las manos adoloridas de tanto romper recuerdos, tomé la caja donde se pudieron salvar algunos libros y con ayuda de las dos chicas que trabajan en mi casa, pude bajar las dos bolsas negras en donde se resumía mi niñez y mi adolescencia. Llenas de papeles y con un olor a viejo, las dos bolsas negras de basura fueron trasportadas al primer piso, a la espera de que sean recogidas por el camión de la basura.

Satisfecho por la tarea cumplida, reposé en el sillón de mi sala en compañía de mis padres y pronto ya me encontraba conversando con ellos sobre mi futuro y mi presente que eran lo único que me interesaba en esta vida.

Pero, basto que regrese de mis clases de teatro, y me diera cuenta que las dos bolsas negras ya no estaban, para sentir en ese momento, aquel dolor que hasta ahora me acompaña, aquel dolor que se resume en la palabra recuerdo.

Basto saber que ya no era parte de mis cuadernos de niño, que ya no era parte de mi caligrafía desastrosa, que ya no era parte de mis cuadernos apolillados que guardaron años de vida junto a mis padres, en los cuales se evocaban los fines de semana en el hotel “el pueblo”, esos veranos hermosos en el club lobo de mar, esos días en compañía de mis abuelos, esos veranos en la casa de mis primos, esos programas y la falta de responsabilidad que se tiene cuando uno es joven, para que pronto en mi pecho un suspiro ahogado naciera por los recuerdos que se iban en unas cuantas hojas de papel antiguo.

¿Donde irían a parar esos papeles antiguos?, ¿en que manos caerían mis primeros escritos?, ¿que ropavejero se tapara con algún cuaderno mío de 3ero de media?, ¿quien deshojara los libros para hacerse una manta?

Lejos ya de un suspiro ahogado, se encuentra la razón de mi existencia. Me arrepentí, y debo admitirlo, por haberme desecho de tantos recuerdos en esos cuadernos, pero pronto, y encontrando consuelo en los libros sobrevivientes que aún conservo en una pequeña caja, pude comprender que todo en esta vida tiene que desaparecer alguna vez, y que esta separación es tan natural como la muerte que algún día nos alejará del lugar donde estamos y de las personas con las que compartimos.

Hoy sentado frente a esta máquina, reflexiono nuevamente y le pongo punto final a muchos años que aún sobreviven en mi mente y mi corazón, dándole paso triunfante, a cada segundo venidero que promete traer nuevas experiencias y nuevos archivos, aunque es más que seguro, que ningún escrito que llene, por más que tenga un millón de hojas, podrá igualar las tres destrozadas páginas, donde yo alguna vez aprendí a escribir “mamá, papá te amo”, o menos aún a aquellos cuadernos donde hice mis primeros dibujos mal hechos.

Sólo lo que aprendimos en nuestros primeros años podrá hacer de nosotros lo que somos ahora que todo ya pasó. Brindo por ello, pero antes que todo, por mis cuadernos viejos que se fueron en aquella bolsa negra… que hoy vale mucho más que todo el oro del mundo.

sábado, diciembre 17, 2005

Del teatro y yo

Quizás, antes de hablar y hablar de este tema que de por si llenaría las hojas de grandes recuerdos, puedo decir que el teatro así como la literatura son, y han sido para mi, grandes columnas vertebrales sin las cuales no sería lo que soy. Hablar del teatro es remontarme a aquella tarde en que vi por primera vez a un grupo de muchachos actuando a unas cuadras de mi casa. Me impresionaba la idea de poder pertenecer a uno de esos grupos y esa tarde, cuando mi madre se enteró de que yo deseaba ser actor, poco más y me bota a patadas de la casa porque “ese ambiente no es muy sano para ti hijo” como me decía. Lo cierto es que fue para mí uno de los más sanos que encontré y sin el cual no hubiera podido sacar ese yo hablador que siempre llevé y que nunca lo deje expresar en mis épocas de colegio. Pero claro, ese es tema de otro escrito. A pesar de todo, el teatro siempre me llamó y aunque me dijeron que no valía la pena, yo ingresé a ese primer grupo de teatro “sin zapatos muchachos porque hay que respetar las tablas” como decía el profesor Nicolás Fantinato, gran amigo que ahora se dedica íntegramente a esta carrera y que ha logrado éxitos. En ese tiempo él era abogado pero luego dejo todo por esta profesión tan cambiante pero tan hermosa a la vez. Y allí, en el verano de 1993, yo pertenecí al grupo del “Centro peruano de teatro” donde hicimos la obra Los turris y los tahuas, con mi magistral papel de italiano que robó de los espectadores más de un aplauso . Que hermosos días fueron esos que me llenaron y me llenan de recuerdos de sólo pensar que fue allí donde conocí a mi amigo Cesar Gabrielli padre (que por cierto tiene un hijo del mismo nombre y que es un gran amigo y un excelente actor) a mi amiga Carmencita que siempre me llama a preguntar como estoy a pesar de que han pasado como 12 años de esto, a Julia Garay, amiga de siempre y con quien compartí hace poco tablas haciendo clown, mi amigo Guillermo, con quien, en su carro rojo paseábamos por todas las calles de Lima, y sobre a Alex nanetti, gran amigo que fue en ese tiempo como un hermano para mi, y quien me ayudo a cruzar la frontera del teatro convencional y me hizo llegar hasta 4 tablas. Desconcertado por los trabajos grupales en ese recinto barranquito tan misterioso, me amoldé a ese grupo tan místico y me hice uno con ellos, corriendo pintado por las calles de barranco, gritando y parándome de manos a pesar de que muchas veces me caía de espaldas. Por lo general se me pasa por la mente que tantos años allí, encerrado para el mundo y viviendo un sueño de actor místico me llevaría a desarrollar el carácter que tengo ahora. Que por cierto es muy reservado pero abierto a la amistad. En 4 tablas conocí a Charito, a Lúcia, a Juan carlos, a Jóse, y a tantas personas que así como yo han sabido ir forjando su camino y pasándola bien entre juerga, momentos duros y actuación. Otro de los grupos hermosos y eternos que recuerdo es el elenco del IPP comandado por Carlos Gassolds, y como no recordarlo, si de tanto intimar allí pude conocer a Isabel, con la que estuve 3 años de enamorado, a Pierina Less, de la cual me siento feliz cada vez que la veo cantando en la tele, a Daniel Carcelén y a tantos otros amigos que se dedicaron al teatro como es el caso de mi amigo David almandóz, ahora Rambito en la serie “así es la vida”, donde tuve la suerte de compartir un papel con él. ¡Que tales momentos aquellos!, imborrables para un alma como la mía que es como una esponja que recepciona las experiencias y las archiva en cajitas de cristal inviolables. De allí, para adelante lo que vino simplemente fue una sucesión de eventos y oportunidades producto de la experiencia que me ayudaron a cruzar otros mares y a poder pertenecer al SAIP sindicato de artistas interpretes del Perú, institución de la cual estoy orgulloso, como también, el poder integrarme al grupo de clown Puesta con el chato Gustavo Gonzáles de director y toda la compañía. Hablar del teatro definitivamente me lleva a revivir los mejores años de mi adolescencia, y sé, que más allá de que haya figurado o no en el medio, eso nunca se olvida y te hace cada vez mejor persona. Mil éxitos para mis amigos artistas y para los que incursionan en este medio también.

miércoles, noviembre 23, 2005

DE REGRESO DE AREQUIPA

Arequipa definitivamente es uno de los lugares más extraordinarios que haya podido conocer, y más que todo porque es el único lugar donde no se ve basura en las calles y la gente es amable. Bueno, esa es la descripción racional de un viaje placentero, pero lo que más me pareció alusinante de Arequipa era la forma en que pasaba electricidad en cada cosa que tocaba.
Para algunos esto resultará extraño pero es real. La electricidad estática como se dice, es algo notorio en Arequipa en donde hasta en la taza del inodoro pasa electricidad.
Igual, la pase muy bien, y les recomiendo ir. El misti siempre está espectante.